Durante más de una década, la Golden Visa fue el puente que muchos compradores internacionales cruzaban para combinar dos deseos en una sola operación: invertir en un activo sólido en España y obtener, de paso, un permiso de residencia. Ese puente se cerró. Desde abril de 2025, comprar una vivienda ya no abre la puerta a la residencia.
Conviene decirlo pronto para tranquilizar al lector que llega con dudas: el atractivo del Distrito de Salamanca nunca dependió de la Golden Visa. Dependía —y sigue dependiendo— de la solidez de su mercado, de la escasez de su producto y del prestigio de sus calles. Lo que ha cambiado son las reglas en torno a la residencia, no el valor de invertir aquí. Así que la pregunta útil no es "¿sigue mereciendo la pena el distrito?", sino "¿cómo se navega el nuevo escenario?". Vamos por partes: qué cambió, qué sigue igual y cómo se gestiona hoy la residencia para quien la busca.
Qué era la Golden Visa y por qué desapareció
La Golden Visa, introducida en 2013, era un permiso de residencia por inversión. La modalidad más conocida exigía adquirir inmuebles en España por un valor mínimo de 500.000 €, pero existían otras vías: deuda pública, acciones, fondos, depósitos bancarios o proyectos empresariales de interés general.
Ese programa quedó suprimido el 3 de abril de 2025, en virtud de la Disposición final vigesimoprimera de la Ley Orgánica 1/2025. La supresión fue completa: afecta a todas las modalidades de inversión, no solo a la inmobiliaria.
El motivo, según el Gobierno, fue doble: alinearse con las recomendaciones de la Comisión Europea sobre los programas de "ciudadanía y residencia por inversión", y aliviar la presión que la compra especulativa de inversores extranjeros ejercía sobre el acceso a la vivienda en las grandes ciudades. Conviene entender bien esta lógica, porque marca el espíritu del cambio: lo que se ha querido frenar es el uso de la vivienda como atajo migratorio, no la inversión en sí.
Qué cambia exactamente para el inversor internacional
Aquí está la clave de todo, y conviene decirlo sin rodeos:
- Lo que NO cambia: cualquier extranjero, viva o no en España, puede adquirir vivienda en el distrito con plena seguridad jurídica. Su derecho sobre el inmueble es idéntico al de un comprador español, y el proceso de compra no se ve alterado en absoluto.
- Lo que SÍ cambia: la compra deja de llevar aparejado, de forma automática, cualquier permiso de residencia. La inversión y la residencia se desacoplan por completo y pasan a ser dos trámites independientes.
Dicho de otro modo: el Distrito de Salamanca sigue plenamente abierto al comprador internacional. Lo que ha desaparecido no es la posibilidad de invertir, sino el "regalo" de la residencia que venía adosado a ciertas inversiones. Si su objetivo es comprar vivienda siendo extranjero, el proceso, los impuestos y la financiación siguen siendo perfectamente accesibles.
¿Y si ya tengo una Golden Visa?
Es una duda muy razonable para quien invirtió antes del cambio. Con carácter general, las autorizaciones concedidas antes del 3 de abril de 2025 mantienen su validez y se rigen por un régimen transitorio en lo relativo a sus renovaciones. Es decir, quien ya obtuvo su residencia por inversión no la pierde por la nueva norma.
Ahora bien, los detalles de cada renovación dependen de la situación particular y de la interpretación administrativa vigente, por lo que este es justo el tipo de caso en el que merece la pena confirmar su situación con un abogado de extranjería antes de cualquier trámite.
Invertir en el Distrito de Salamanca tras la Golden Visa: por qué sigue teniendo todo el sentido
Si su interés en el distrito era, ante todo, patrimonial o de uso, el fin de la Golden Visa apenas le afecta. Y los argumentos para invertir aquí siguen intactos —o reforzados:
- El mercado más sólido de Madrid: el ensanche del Marqués de Salamanca funciona como activo refugio, con una revalorización sostenida y previsiones de crecimiento del orden del 4–6% anual en las zonas prime.
- Escasez estructural: el ensanche decimonónico impide la promoción a gran escala, lo que mantiene una oferta limitada frente a una demanda profunda.
- Demanda internacional firme: el comprador latinoamericano, de Oriente Próximo y europeo sostiene el mercado al margen de los ciclos macroeconómicos al uso.
- Liquidez y prestigio: la vivienda de calidad en el distrito se vende bien y conserva su valor, un factor decisivo para cualquier inversor.
En resumen: quien compra en el distrito busca, sobre todo, un activo excelente. Y eso no ha cambiado lo más mínimo.
Las vías para residir en España en 2026
Para quien, además de invertir, desea vivir en España, la residencia se gestiona hoy por las vías ordinarias de extranjería. Las más relevantes para el perfil internacional son:
- Visado de nómada digital: pensado para quien trabaja en remoto para empresas fuera de España. Exige acreditar ingresos por encima de un umbral mínimo (en torno a unos 2.800–2.900 € mensuales a fecha de 2026).
- Visado no lucrativo: para quien dispone de medios económicos suficientes sin necesidad de trabajar en España. Requiere acreditar rentas o ahorros por encima de un mínimo anual (del orden de 28.000–29.000 € a fecha de 2026, con importes adicionales por cada familiar).
- Visado de emprendedor o de profesional altamente cualificado: para proyectos empresariales de interés o perfiles profesionales de alta cualificación.
- Reagrupación familiar: para familiares de residentes legales en España.
Los importes y requisitos se actualizan periódicamente, así que conviene tomarlos como referencia orientativa y confirmarlos, en cada caso, con un abogado de extranjería que diseñe la vía más adecuada a su situación.
Inversión y residencia: dos decisiones que ahora van por separado
Quizá esta sea la mejor forma de resumir el nuevo escenario. Antes, invertir y residir eran una sola puerta. Hoy son dos puertas distintas, y la buena noticia es que ambas siguen abiertas:
- La puerta de la inversión la cruza usted comprando un activo excelente en uno de los mercados más codiciados del mundo.
- La puerta de la residencia la cruza, si lo desea, a través de la vía de extranjería que mejor encaje con su perfil.
Que ya no compartan llave no significa que no pueda atravesar las dos. Significa, simplemente, que cada una requiere su propio asesoramiento.
Hablemos de su objetivo, no solo de su inversión
El fin de la Golden Visa ha cambiado las reglas, pero no el atractivo de fondo: el Distrito de Salamanca sigue siendo uno de los mejores lugares del mundo donde poner su patrimonio. La clave está en separar con claridad las dos decisiones —invertir y residir— y rodearse del asesoramiento adecuado para cada una.
En Distrito de Salamanca acompañamos a compradores e inversores internacionales con atención personalizada en español e inglés, conocimiento del mercado calle a calle y discreción absoluta. Si está valorando una operación en el distrito, le invitamos a una conversación sin compromiso para entender su objetivo y mostrarle las oportunidades que mejor encajan con él.
Preguntas frecuentes
¿Se puede seguir comprando vivienda en España siendo extranjero tras el fin de la Golden Visa?
Sí. Comprar sigue siendo totalmente posible para residentes y no residentes, comunitarios y extracomunitarios. Lo único que ha desaparecido es el permiso de residencia que antes se obtenía a través de la inversión.
¿Desde cuándo no existe la Golden Visa en España?
Desde el 3 de abril de 2025, en virtud de la Ley Orgánica 1/2025. La supresión afecta a todas las modalidades: inmobiliaria (500.000 €), deuda pública, acciones, fondos, depósitos y proyectos empresariales.
¿Qué alternativas existen para residir en España en 2026?
Principalmente el visado de nómada digital, el visado no lucrativo, el visado de emprendedor o de profesional altamente cualificado y la reagrupación familiar. Cada uno tiene requisitos propios, por lo que conviene asesorarse con un abogado de extranjería.
Una recomendación final, con la franqueza que merece una decisión de esta magnitud: tanto la normativa de inversión como la de extranjería cambian con el tiempo, y no hay dos situaciones personales idénticas. Estas líneas le dan el marco; la decisión concreta conviene tomarla con profesionales que estudien su caso a fondo, en lo inmobiliario y en lo migratorio. Ese es, precisamente, nuestro compromiso: que cuente con el mejor asesoramiento antes de dar cualquier paso. Cuando quiera, estaremos aquí para escucharle y ayudarle a dar con las personas indicadas.
